ISBN: 979-13-990286-7-6. Depósito Legal: LE-378-2025,. Tamaño: 155 x 240. Páginas: 196. Impresión: monografía. Encuadernación: rústica con solapas. // Desde la junta de los arroyos quiero hacer referencia a un puesto de caza que para mí fue maravillosos, inolvidable.
Pero también quiero hacer referencia a cómo yo escuchaba de niño a las personas mayores de mi pueblo al amor de la lumbre de la chimenea de aquellos lejanos y fríos inviernos, personas de las que aprendí todo en mi infancia, aquella ruralidad que ya no existe.
Pienso que escribir un libro es algo personal y, de forma directa o indirecta, aquí participan muchas de aquellas personas, pues con sus historias y relatos yo lleno cuadernos.
Justo es recordarlo y agradecerles su generosidad y su grandeza. El autor //
Amo la naturaleza porque soy cazador. Soy cazador porque amo la naturaleza. Miguel Delibes
ISBN: 978-84-125629-7-2. Depósito Legal: LE-369-2022. tamaño: 170 x 240 mm. Páginas: 316. Impresión: monocroma. Encuadernación: rústica con solapas. // Los que no se perdieron, novela, póstuma de Jaime Einstein Z”L. Un recorrido a través de cinco siglos de Historia de la Península Ibérica, acompañando a ocho familias judías leonesas, que se vieron obligados a dejar atrás sus pueblos, sus casas y el modo de vida que, conocían y practicaron durante siglos viviendo en León. Hasta que el Decreto firmado y aprobado, el 31 de marzo de 1492, por los Reyes Católicos, les coloca en la tesitura de convertirse al catolicismo o ser expulsados de España. Cinco siglos de dilemas, venturas y desventuras escapando de la Inquisición, sorteando estigmas y prejuicios a la par que preservando sus raíces.
ISBN:978-84-129202-2-2. Depósito Legal: LE-419-2024,. Tamaño: 155 x 240. Páginas:216. Impresión cuatricromía. Encuadernación: rústica con solapas. // Después de En la piel de un furtivo, regresa Tomás Barragán a su territorio literario con esta nueva entrega: Raíces furtivas. Cambia la trama, pero no varía la sustancia. Volvemos a adentrarnos en esa ruralidad extensa y extenuada del noroeste ibérico, donde sus escasos habitantes son todavía hoy dueños de los días, las tierras y las pasiones, pese al asedio constante y cuatrero de las administraciones públicas, que sólo aparecen para imponer su ley y llevarse, como siempre, los impuestos.
Aquí hay monte, y huele a monte; hay pueblo, y huele a pueblo; hay vecindad, y se nota en ese ojo que siempre está avizor, en esa mano que no se tiende hipócritamente, pero que, cuando se la necesita, ahí está, siempre.
La caza, dentro o fuera de la ley, es el motivo persistente de cuanto sucede en esta novela, que no parece que lo sea, sino, más bien, relato tomado de la realidad de nuestro tiempo, donde los pueblos se encogen como ovillos de silencio en medio de una naturaleza que avanza inexorablemente ante el repliegue humano.
En medio de la noche suena un disparo. Una muchacha, heredera de la tradición familiar, está sola en medio del bosque. Todo su cuerpo está tenso, al acecho. No teme a nada ni a nadie. El fusil calienta su mano. (El editor)